sábado, 13 de junio de 2015

Proyecto Los pájaros



"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo." (Benjamín Franklin). 

                    

Este proyecto de trabajo surge a raíz de las salidas diarias al patio de la guarde, ese lugar maravilloso donde todo es posible. Una mañana, después de jugar a pilla-pilla nos tumbamos en la hierba a descansar. Y entonces vimos  pasar unos pajarillos revoloteando, que nos sorprendieron con sus idas y venidas  y  con sus trinos. Pregunté a los peques si sabían qué eran, a donde iban, dónde vivían, qué comían, etc., y ese fue el punto de partida para este proyecto.

Para quien no sepa en qué cosiste el método de aprendizaje por proyectos les recomiendo leer estos enlaces: 

La primera cuestión planteada es ¿cómo son los pájaros? Perfectamente podía haberlo explicado yo, pero esta metodología   trata de potenciar la competencia “aprender a aprender”, es decir, enseñar al niño a buscar las respuestas a sus preguntas, enseñarle cuáles son las posibles fuentes de conocimiento. Para encontrar respuestas les animé a buscar imágenes de pájaros en los libros del aula. Y después de revisar unos cuantos, mirad  lo que encontraron. 

                          

Sin embargo, es muy difícil para estos peques definir  con palabras lo que ven, por eso nos centramos en descifrar lo que es un pájaro y lo que no. Para ello comparamos la imagen de una golondrina con un gato y con un niño, y al final llegamos a la conclusión de que las golondrinas no tienen orejas, ni nariz, ni manos, y tampoco tienen pelo, pero tienen ojos, pico, alas, plumas, cola y "pocas" patas, que les sirven para agarrarse a las ramas de los árboles.

La siguiente cuestión era saber dónde viven. "En el cielo", nos dijo Lucía, y los demás repitieron, "en el cielo". Expliqué que los pájaros también tienen una casa, que la hacen ellos mismos con ramas, hierba y  hojas, y la hacen en los árboles o en lugares donde no puedan encontrarlo otros animales. Y les propuse hacer un nido. 
Salimos al patio y recogimos hierba y ramitas. Para darle forma utilicé también un estropajo de esparto, de esos que utilizaban nuestras abuelas, porque ya viene tejido en redondo. Los peques partieron las ramitas en trozos pequeños y las fueron incrustando en el esparto. Y cuando estuvo terminado lo colocamos en el árbol que tenemos en el rincón de la primavera. 
Ah! Se me olvidaba. La casa de los pájaros se llama nido.  ¡Seguro que vosotros no lo sabíais!

  










                             



Nos quedaba otro asunto por resolver: qué cómen los pajaros. Y esta vez pedimos la ayuda de  las familias. Todos juntos escribimos una nota  para los papás, “queremos saber lo que comen los pájaros”. Había que investigar en casa y buscar información acerca del tema. Nuevamente trabajamos la competencia “aprender a aprender”.  

Y la respuesta de las familias fue excelente: unos mandaron fotografías, otros trajeron cuentos, otros los enlaces a vídeos de internet, y  una niña, preguntó a su hermano mayor que ya tiene  cuatro años y  que sabe mucho de pájaros, y, él  le dibujó en el papel unas moscas.  Esa mañana venían todos contentísimos con sus “tesoros” y como buenamente pudieron me explicaron a mí de qué se alimentan los pájaros, que yo no lo sabía: de semillas, de gusanos, de moscas y de migas de pan.  Para confirmarlo vimos estos vídeos: 





 Todo este material quedó expuesto en la mesa del proyecto, junto con nuestra lupa. Agregamos  unos granos de centeno, unas moscas y orugas secas, unos gusanos hechos de plastilina y unas migas de pan. Cuando a ellos les apetecía se acercaban y observaban, desgranaban las semillas entre los dedos, alguno las metió en la boca, miraban los insectos con la lupa, o cambiaban los gusanos de lugar. Experiencias y aprendizajes sensoriales surgidos del interés momentáneo.


 





                              


Luego dicidimos dibujar los gusanos  que comen los pájaros (grafomotricidad: trazo horizontal), y también las moscas.  Y otro día hicimos gusanos con plastilina, unos cortos y otros largos. 















También en este proyecto aprendimos una poesía pequeñita, que forma parte del poemario de la guarde. Esta vez elegimos una de Antonio Machado: 
En los árboles del huerto,
hay un ruiseñor. 
Canta de noche y de día, 
canta a a la luna y al sol


Y, ahora, aprovechamos esta entrada para enseñaros nuestro pequeño poemario:

Ademas, sabemos que los pájaros, al igual que las plantas o los perros, tienen nombre diferentes. Lucía, la profe, nos preparó estos bits, y ya sabemos diferenciarlos. También hemos comparado algunos pájaros, y resulta que unos tienen el pico muy largo, como las cigüeñas, otros saben nadar como los patos y las fochas, y otros  tienen un pico enorme de colores, como el tucán. ¡Cuánta variedad!





PÁJAROS from Luciantomar

Y, por supuesto, no podía faltar el taller de arte. Esta vez la profe nos habló de Pablo Picasso, un pintor que le gustaban mucho las palomas, y en el ordenador vimos algunos de sus cuadros, que nos parecieron un poco raros. Nosotros hicimos nuestra propia versión de "La paloma de la paz", utilizando limpiapipas: 


            
          

jueves, 4 de junio de 2015

La primavera. Nuestro jardín.


La actividad estrella del centro de interés La primavera es la elaboración de un mini jardín. El objetivo es potenciar el respeto y  el cuidado de la naturaleza, la observación de procesos naturales y el fomento de la responsabilidad, al tener que hacerse cargo del “cuidado” de una planta.

Otros años colocábamos las plantas en tiestos, pero a veces los peques las tiraban, por lo que este curso decidí plantar en tierra. Así que lo primero que hice fue preparar un pequeño rincón al fondo del patio, cavarlo, escardarlo y dejarlo preparado para sembrar. Al día siguiente ya se dieron cuenta del cambio, preguntaron qué era aquello y quien lo hizo, y eso fue lo que me dio pie para iniciar el proyecto.

Pedí a los papás que cada niño trajera una planta y si podía ser alguna olorosa. Y la respuesta fue increíble, porque a los dos días ya teníamos un montón de plantas olorosas. 
Las dejamos unos días en el aula para observarlas directamente y para hacer un pequeño experimento: todos los días las regábamos excepto una, la planta de té,  para comprobar qué pasaba. (Ruth, no te preocupes que no se nos murió) Y la respuesta la dieron ellos:  “se ponen tristes”, “las hojas se agachan”. 
Así, ya pudimos fijar la primera idea: las plantas necesitan agua. 
                                                               
La planta esta triste

Echamos agua en el platillo correspondiente y al cabo de un par de horas  volvimos a comprobar que la plantita "se había bebido el agua" y "estaba alegre". 
Lucía me preguntó cómo se la había bebido y entonces sacamos el cepellón del tiesto y les enseñé las raíces, explicando que las plantas comen y beben por las raíces. Pero ella no debió de quedar  muy convencida porque dijo en voz alta:  no tiene boca.  

Otro día escondimos una planta en el cuarto trastero, y la dejamos allí unos días. Cuando fuimos a verla, pues claro, sin luz y sin agua, estaba hecha un pingajo. “También está triste”, comentaron los peques. Y esto me sirvió para fijar la siguiente idea: las plantas necesitan la luz del sol. 
—¿Qué podemos hacer? 
—Ponerla en la ventana— sugirieron. 

Buena idea, si señor. Pero mejor llevarlas al exterior. Poco a poco fui guiando los comentarios hasta llegar a la conclusión de que  lo mejor era plantarlas en el patio.  Y eso fue lo que hicimos. 

Pero antes había que ponerles nombre. No penséis que  organizamos un bautizo ecológico, no. Expliqué que las plantas también tienen un nombre y que teníamos que investigar, para saber cómo se llamaban. 
Llevé de casa unos libros de jardinería (Precioso regalo de Vane y Ana por mi cumple) y nos pasamos un buen rato ojeando y hojeando. Lucía la peque cada vez que encontraba una flor de color rosa decía que esa era la suya y me pedía que leyera cómo era su nombre, y Marcos hacía lo mismo con las amarillas. En fin, que según ellos todas las flores de color rosa son petunias y todas las amarillas son  tajetes.

Bueno, pues como ya sabíamos los nombres hicimos  unos cartelitos pequeños para identificarlas. Yo lo escribí con rotulador y ellos lo pintaron. 

      


 












Y, ¡qué sorpresa! Resultó que la Petunia  tiene la letra P de Papá. 
Y la Menta la letra M de Mamá. 
Y el Tajete la T de Teresa, y la Lavanda  la L de Lucía. 
—¡Y otra de Teresa!—, gritaba Ángel entusiasmado al pintar la tarjeta del tomillo.  
La apoteosis llegó cuando le dejé pintar el cartelito de la Albahaca, que esa sí que era la letra de Ángel, de verdad de la buena. Mi niño saltaba de alegría. Y aunque la planta la trajo la madre de Jorge, hubo que asignársela a él, porque para eso era la de su letra. No os imagináis el entusiasmo que tuvo toda la mañana. 
Al final,   plastificamos los minicarteles y se los colocamos a los tiestos.

Llegado el momento de trasplantarlas al patio les dije que necesitábamos herramientas para hacer un hoyo, y enseguida sugirieron "pues las palas y rastrillos del arenero".  
Al final lo hicimos con pequeña herramienta de jardinería que ya tenemos en la guarde, y ya os podéis imaginar lo que pasó: 
—Yo, lo hago yo. 
—No, yo. 
—Yo quiero. 
—No, yo primero. 
—No, primero yo…

Y es que eso de hurgar en la tierra... ¡es un placer increíble! 


 


Y este fue el resultado:

Nuestro jardín, lo cuidaremos todos los días.



La tercera idea que nos quedó clara es que las plantas también necesitan tierra. 

Con estas tres ideas hemos confeccionado un mapa conceptual para fijar mejor estos aprendizajes. Lo tenemos colocado en la pared, de forma que podamos refrescar estos conocimientos en cualquier momento. 





A la hora de regar fue cuando surgió el problema: cuatro regaderas y ocho niños, el que cogía una no quería soltarla… por eso hubo que pedir que trajeran una regaderita de casa. Así cada niño tiene la suya propia y, además de regar, a la hora de recoger, tiene que hacerse responsable de guardarla. 
Pues eso, que todos los días regamos nuestro jardincito. Yo saco la regadera grande llena de agua y les voy echando en las suyas de poco en poco para que no se me pongan pingando. Y, ¡ale!, ¡que las plantas tiene mucha sed!


Las plantas tienen sed
Aquí hay tres regaderas, yo las cuento.
















Las regaderas nos han dado pie para repasar algunos conceptos matemáticos: 

  • comparar el peso (cuando están llenas) de la regadera grande con las pequeñas, 
  • la cantidad de agua, (mucho- poco)
  • la cantidad de regaderas,  una regadera grande y muchas pequeñas, (uno-muchos)
  • también podemos contarlas (solo hasta tres)
  • hacer filas largas y cortas, 
  • e  incluso clasificarlas por colores: hay dos amarillas, dos azules, tres verdes...

También aprendimos que la persona que cuida las flores se llama jardinero. 
E hicimos ejercicios de segmentación silábica con los nombres de nuestras plantitas, algunos nombres eran muy fáciles de decir, como el té, pero otros eran muy difíciles como albahaca u orégano. (Pinchad aquí, para enlazar una entrada del blog antiguo donde explicaba lo que es la segmentación silábica.)


Aún nos queda por realizar dos actividades muy interesantes: 
- sembrar lentejas en vasitos con algodón húmedo y una vez nacidas trasplantarlas al mini jardin, y
- realizar talleres sensoriales con las plantas olorosas.

En cuanto las hagamos, subiremos todo al blog.

jueves, 28 de mayo de 2015

La primavera. Mariposas

Estos días de calor hemos visto mariposas en el patio. Los peques corren detrás de ellas pero se escapan volando. Al rato reaparecen y  otra vez  vuelven a correr detrás de ellas. Una y otra vez.¡Qué felicidad!


He aprovechado esta circunstancia para realizar varias actividades. Primero les he enseñado  una pequeña  poesía de Federico García Lorca, que hemos dejado colocada en la pared para repasarla de vez en cuando. Es esta:


También pintamos de muchos colores unas maripositas de papel  que después hemos colgado en el rincón de la primavera. De vez en cuando nos acercamos a ellas, las soplamos y ellas revolotean. ¡Y estas sí que no se escapan!


Mariposas de colores

Estas sí que no se escapan





Siguiendo con el tema de las mariposas, les he contado el cuento de Eric Carle, La pequeña oruga glotona, utilizando unas orugas que yo realicé con limpiapipas y papel pinocho.  Con este cuento repasamos  los días de la semana y los números del uno al cinco. En el siguiente vídeo se puede ver y escuchar contado por niños.


Lo he seguido contando muchas veces al objeto de que lo tengan prácticamente aprendido para la próxima semana, pues ya comenzaré a pasarlo en el ordenador, pero será en inglés. Por temas de copyraight no es posible poner el enlace aquí. 

Finalmente, hemos dramatizado el vuelo de las mariposas, con unas alas de tela que tenemos en la guarde.




domingo, 24 de mayo de 2015

La primavera. El sol

Como este centro de interés va a durar bastante no esperaré a terminarlo para subirlo todo junto, sino que semana a semana os mostraré lo que vamos haciendo. 

Todos sabemos que la Primavera comienza el 21 de marzo.  A partir de ese momento, la mayoría de los colegios incluyen ya  en su programación actividades específicas.  Los niños de Segundo Ciclo  lo entienden bien, pero con los peques de dos años es diferente. Para explicar lo que es la primavera primero tienen que visualizarlo y sentirlo. Aquí cobra toda su importancia la frase de Aristóteles  “No hay nada en la mente que antes no haya estado en los sentidos”. 
Es decir, para aprender algo, primero ha de ser percibido. Y cuantas más variadas sean las rutas por las que entran  esas percepciones, mayor es el aprendizaje. Por eso, en la guarde no hemos empezado con el tema de la primavera hasta que no ha hecho verdadero calorcito y los árboles del patio han estado repletos de hojas y el césped crecido y cuajado de flores.


Ropa de primavera para Miguelito y Rosa
Lo primero que hemos percibido es que hace sol, mucho sol. Es decir calor. Incluso algunos peques ya han venido con pantalón y manga cortos. Nos hemos quitado el baby  y hemos comprobado que había dos niños con pantalón y camisetas de manga corta.  Esto nos ha dado pie para  explicar que en primavera empieza a hacer calor y  entonces nos ponemos ropa diferente. Y para  visualizarlo mejor le hemos cambiado la ropa a Miguelito y Rosa. Me reí mucho cuando al día siguiente Lucía, la peque, me  dijo: "hoy también traigo la manga rota"


En otros post ya os he mostrado que siempre tenemos un rincón dedicado a la estación en la que nos encontramos, así fue en otoño e invierno. Normalmente ese rincón lo voy preparando yo, pero ahora, con este rincón de la primavera es diferente. Como ya va muy mediado el curso y ya son mayorcitos, ellos van a contribuir a crear todos los elementos  con los que lo vamos a armar.  Y los elementos que coloquemos surgirán de sus propias observaciones del entorno: el día que veamos alguna mariposa, haremos  mariposas y las colocaremos, el día que veamos lagartijas, o mariquitas, o pájaros... pues lo mismo. 

De momento hemos empezado por el sol.

Arrugamos papel de seda
Visualizamos para qué sirven los depresores
.

Pintamos los depresores de color amarillo



Si pincháis aquí, vereis la entrada en la que os expliqué una de las rutinas diarias, la observación del tiempo.  Por eso ahora que constatamos que todos los días hace sol también nos hemos fabricado una para el rincón de la primavera. 
Para hacerlo, hemos hecho bolas de papel de seda amarillo que pegamos en dos círculos. Esto nos ha llevado dos mañanas, pues no es tan fácil arrugar papel (atención, hay que hacerlo con los dedos de la pinza superior, no con toda la mano). Es una actividad para trabajar la motricidad fina.  Luego hemos pintado unos depresores de color amarillo, para hacer los rayos (bueno, primero les he dejado jugar un rato con ellos, pues como ya saben para qué sirven, lo que les apetecía era jugar a mirarse la garganta, y cuando se han cansado de jugar ya se han centrado en la tarea). Finalmente lo hemos pegado todo y, he aquí nuestro sol, colgado del techo, alumbrándonos cada día. 



Así de chuli nos ha quedado.
Sol, solito, caliéntame un poquito.















Mientras lo hacíamos cantábamos Sal solito, caliéntame un poquito, para hoy, para mañana, para toda la semana. En los días siguientes, también marcábamos el ritmo con palmadas al cantar.


También aprendimos que un músico llamado Antonio Vivaldi, compuso una pieza musical titulada La primavera. Es una música muy alegre que podemos escuchar aquí:




El color asociado a la primavera es el verde y trato de que lo perciban a través de actividades muy variadas: 
Mirando a través de los papeles de celofán, buscando en la clase objetos de color verde, arrancando hierba del patio y echándosela a los compañeros por encima, tiñendo el agua de botellas con colorante alimentario, etc. 
Pero la actividad estrella es descubrir cómo se forma este color. Es una actividad muy sensorial,  se trata de mezclar con las propias manos el color amarillo y azul hasta que, ante nuestros ojos asombrados…¡aparece el color verde!  

Azul y amarillo...
...si los mezclamos surge el color verde




miércoles, 20 de mayo de 2015

La sopa y las matemáticas


Esta entrada se la dedico de forma especial a Álvaro, el hermano de Marcos. Muchos días,  cuando viene con su mamá a dejarlo en la guarde, me pregunta qué van a hacer hoy los niños.  Él reconoce que le gusta más venir a la guarde que a su cole, y algunas veces quiere quedarse.  Como si la decisión dependiera de mí. 
Por eso, viendo lo mucho que a todos les gusta, cuando en el cole  tienen vacaciones y nosotros no, siempre habilitamos un día especial dedicado a los hermanos.  Estas fotos son de la última jornada “Día de  los hermanos”

 



Ayer, cuando me preguntó  le comenté que íbamos a trabajar con  las bandejas sensoriales, en este caso las de la sopa.  ¡Que divertido!, contestó.  Y muy amablemente me deseó: pues que te salga bien.  Pues sí, Álvaro, nos salió muy bien y, como te prometí, aquí está “el reportaje”.

Primero quiero decir que esta es una actividad para desarrollar la inteligencia lógico-matemática a través de la manipulación de un material continuo, en este caso sopa.  El origen del conocimiento lógico-matemático está en la actuación del niño sobre los objetos, y más concretamente en las relaciones que establece entre ellos a través de esa actuación, de esa manipulación.  En este caso, la actividad está diseñada con el objetivo de que los peques se inicien en el concepto de medida. Y paso a explicarlo con la fotos:

Para cada niño hay una bandeja llena de sopa (también puede ser pan rayado, lentejas, u otro material continuo)  y unas herramientas de trabajo, solo cuatro,para que no dispersen la atención. En este caso una cuchara, un vaso de plástico, un embudo y un tarro grande. Se lo presento y les dejo manipularlo libremente.  
Comienzan intentando llenar el tarro con la cucharita pero pronto se cansan, es lógico, necesitarán muchas cucharaditas para conseguirlo. Aunque dudo que ellos lleguen a esta conclusión, de alguna forma lo intuyen.  Es decir, perciben que es una unidad de medida demasiado pequeña para el tarro grande.


Después pasan a llenar el vasito con cucharaditas. Lo llenan y lo vacían una y otra vez. Algunos lo vuelcan intentando hacer un minicastillo , pero “no se puede”, y después de varios intentos lo dejan.  




Luego con el vasito tratan de llenar el tarro grande, primero lo llenan con la cuchara (el vasito de plástico) y después lo vuelcan en el tarro.  Así una y otra vez. Yo no intervengo, solo observo.  Ellos comprueban que para llenar el tarro se necesitan varios vasitos de sopa.



 Al cabo de un rato a alguno se le ocurre cargar el vasito directamente en el montón de sopa, sin utilizar la cuchara. Es más rápido. Y los demás le imitan.

 Y más tarde tratarán de hacer la operación reversible, vaciar el tarro sobre el vasito.  No sé que ideas pasarán por su cabecita, pero se quedan mirando con atención: el vaso se llena totalmente y mucha sopa cae fuera. 




Finalmente experimentan con el embudo.





Para la próxima sesión  añadiré a la sopa macarrones de caracol, al objeto de que observen que la sopa, que es fina, sí pasa por el embudo, pero los macarrones de caracol no. ¿Porqué? 

lunes, 18 de mayo de 2015

Centro de interés La fiesta de las mamás.



Oh! Oh! Me dice una mamá que no subí las actividades que realizamos en la semana del día de la madre y es cierto. Mil perdones. En realidad tenía el borrador escrito y se me pasó…
Bueno, las actividades fueron muy parecidas a las que hicimos en la semana del padre.


En las asambleas hablamos de los trabajos de las mamás, y simulamos algunos de ellos en el rincón de juego simbólico. Delante del espejo nos “cortamos” el pelo como hacen la mamá de Samira y de Valeria en sus peluquerías, y también servimos cafés y comidas como la mamá de Lucía en el restaurante. Para imitar el trabajo de la mamá de Marcos, él se sentó en mi lugar simulando que era la profe, y saludó a los niños en ingles.


Hablamos también de cosas que solo las hacen las mamás, y resultó que se pintan los labios y las uñas y se ponen zapatos de tacón. Les pregunté si querían pintarse los labios como ellas y … ¡bueno, qué tonta soy! ¡con lo divertido que es parecerse a los mayores! La respuesta fue general. Siiiiii. Así que otra vez nos situamos delante del espejo y nos entafarramos los morros, pero que bien entafarrados. Lucía, la peque, que está al detalle de todo, me preguntó por los tacones. Para salir del aprieto le dije que se me habían olvidado en casa, pero no debió de quedar muy convencida porque se fue a buscar los zancos.


Las mamás se pintan los labios.


Una de las repuestas que más me sorprendió es que las mamás planchan y los papás no. -Es que que mi papá no sabe- apuntó ella. Lo que me sorprendió no es el hecho en sí, sino que una chiquilla de dos años sea consciente de ello. -"Bueno, pues hoy los chicos van a planchar las sábanas de nuestra casita-  les sugerí- y después le ensañarán a papá cómo se hace". 
Ya sabéis que desde la guarde tratamos de evitar el sexismo en los juegos, por eso ellos cuidan de los bebés, hacen la comida, planchan, etc. Y ellas juegan con los coches, con las herramientas, al futbol... Así que armamos un taller de planchado. Lo malo es que solo tenemos una tabla de planchar y todos querían usarla a la vez, lo bueno… que hay que aprender a esperar nuestro turno.. ¡Ah! Os prometo que a los chicos les encanta planchar.

Enseñaremos a planchar a los papás.

Comparando las fotos de las familias hablamos de cómo son las mamás. Esta vez no pudimos buscar diferencias porque todas tenéis el pelo largo y sois muy guapas, en palabras de vuestros peques.



¡Qué guapas son nuestras mamás!

También descubrimos la palabra MAMÁ. Primero la escribimos en el ordenador, y resultó que tiene las letras de Marcos y de Ángel. Y que conste que han sido ellos quienes se “han dado cuenta”. Luego la buscamos entre las tarjetas de palabras. Y finalmente repasamos con los deditos la letra M en una tablilla, aunque Marcos, como es su letra, no quería dejar a los demás.


La M de Marcos y la A Angel


Los peques aprendieron una hermosa canción dedicada a las madres.  Yo les grabé con el móvil cantándola todos juntos y el domingo, a la hora de la comida se la mandé a las mamás a través del grupo de washap. Y, sé que  algunas mamis se emocionaron. 
La canción original es esta: 





También hubo un espacio para el arte. En este caso observamos y comentamos un cuadro del pintor hiperrealista Antonio G. Capel. A Lucía le gustó mucho el vestido rosa de la madre, y me preguntaba qué le estaba contando la mamá a su niño.


¿Qué le cuenta la mamá a su niño?

Y claro, no podía faltar el regalo para mami. Esta vez hicieron un portalápices, con un tubo de cartón del papel de cocina, los posavasos que aportó Conchi y restos de papel de regalo. Lucía dijo que era una cajita para los pintalabios.





Cuando hacemos trabajos en los que ensuciamos la mesa o el suelo, ellos ya saben que hay que dejarlo todo limpio. Colaborar en el orden y la limpieza del entorno es una característica de la pedagogía Montesori que trato de aplicar en el aula. Aquí les tenéis en plena faena, casi diría  que les gusta más limpiar que pintar:



Y los más peques hicieron esta preciosa tarjeta, con las huellas de sus manitas.

¡Seguro que mamá nunca vio una flor más hermosa!



viernes, 15 de mayo de 2015

Torete no comparte sus juguetes.


Esta escenificación fue creada especialmente para un niño que apenas compartía sus cosas con los demás, es que no les dejaba ni mirarlas, ni siquiera con su propio hermano,  "solo con mamá" me decía.




Después de representarla una y otra y otra vez, creo que le ha llegado el mensaje, porque ahora no tiene problema en prestar su moto cuando viene con ella a la guarde. Incluso algunos días trae cochecitos para dejárselos a sus compañeros,  el  perrito de peluche para Jorge, cuentos que él "cuenta" a los otros niños, gominolas para repartir y unos cuantos  detalles más.

Así que ¡objetivo conseguido!

Además, luego cogen ellos los muñecos e intentan representar de nuevo la historieta, lo que supone un aumento del input tanto emocional como lingüístico:


La guitarra de la guarde

Gracias a Héctor, el profesor de guitarra de la Escuela de Música, nuestra guitarra ha recuperado los sonidos. 
Prometemos que nunca más nos subiremos encima de ella, ni le tiraremos de las cuerdas. 



Y, ya sabemos qué cuerda hace los sonidos graves, (POM, POM, POM), y cual es la de los sonidos agudos, (TIN, TIN, TIN,TIN). 
Aunque, esperar turno para "tocarla" es lo más difícil de todo.