lunes, 21 de marzo de 2016

Como mi papá


Esta semana pasada ha sido la semana dedicada a los padres, y a ellos se han dedicado todas las actividades. 


Mi papá me deja su taladro



Hemos comenzado diciendo el nombre de los papás en la asamblea, pues, a veces, cuando preguntas a los peques cómo se llama papá te contestan que papá, sin más. Sí, claro, papá se llama papá. Pero, además, cada uno tiene un nombre, y la verdad es que casi todos supieron decirlo. Después lo repetimos haciendo segmentación silábica. 

Y explico qué es esto:
Los niños pequeños perciben el lenguaje como un todo continuo, sin ser capaces de distinguir palabras o sílabas. Sin embargo, para iniciarse en la lectura, un requisito imprescindible es que los peques comprendan que el lenguaje está conformado por diferentes unidades: las palabras y las sílabas. Es lo que se denomina conciencia fonológica. La segmentación silábica es una actividad muy apropiada para conseguir esa conciencia fonológica. Uno de los ejercicios más sencillos es palmear palabras. Si pinchas aquí podrás ver un ejemplo

Como era la primera vez que lo hacíamos los peques palmeaban a su manera, sin seguir un orden y sin captar la idea del ejercicio, sin asociar las palmadas con las sílabas. Seguimos insistiendo y al final de la semana ya lo hacían mejor.

También hablamos de los trabajos de los padres, aunque solo uno pocos supieron explicarlos. Claro, si no lo han visto se conforman con decir "mi papá trabaja en Cementos", pero realmente no saben que es lo que hacen.

Desde el primer día también aprendimos, cantamos y bailamos una preciosa canción, "Yo quiero ser como mi papá", que después sirvió de banda sonora para una felicitación muy especial.

Otro día trabajamos con las letras, esos signos que a los peques tanto les fascinan. En clase tenemos las iniciales de sus nombres, y ellos ya saben muy bien a quien pertenece cada letra. Pero ese día, mezclada entre las demás, apareció una letra nueva, y Samira, que ya se lo sabe del curso pasado, nos dijo que era la letra de papá.
—La de mi papá.
—No la del mio.
—Y mio.
—¿Esa letra también es de mi papá?
—Pues claro, esa letra se llama Pe y es la de todos los papás del mundo mundial—tuve que aclarar, no fuera a empezar una porfía para adueñarse de la letra nueva.

Entonces, del mural de las familias bajamos la imagen del padre y la palabra PAPÁ y las colocamos a la altura de los peques, y al lado situamos también la letra nueva. Ellos, con sus deditos la repasaban una y otra vez, mientras decían papá, papá, papá. Intuyo que, en su mente, se imaginan estar leyendo esa palabra.



   
Nuestras iniciales.....Y la de papá

  
También aprendimos a nombrar los miembros de la familia en inglés, señalándolos sobre la lámina. Como está muy reciente la historia de Hansel y Gretel, hicimos lo mismo con los personajes señalándolos en el cuento. Aquí algunos peques me dieron una muy grata sorpresa, al decirme “Hansel is a boy, Gretel is a girl”. La verdad es que me sentí muy complacida, porque cuando hacemos estas actividades de vocabulario en inglés, no me queda claro si los peques lo entienden o no. El hecho de que ahora repitieran lo aprendido las semanas anteriores y lo supieran aplicar correctamente, me hace pensar que sí, que lo van asimilando bien. Esta actividad la repetiremos más veces, hasta que sepan ellos solos nombrar en inglés los principales integrantes de la familia.


Otro día hicimos actividades de lógica y de discriminación visual con las fotos de las familias de nuestros peques. El primer día, las presenté boca abajo, en un montón. Los niños tenían que levantar una foto, reconocer a qué familia pertenecía y entregársela al niño correspondiente. Nosotras aprovechábamos para ir diciendo "This is Julia´s family, this is Yoel´s family, etc."
Luego los peques observaban las fotos y conversaban sobre ellas:
—Esta es mi hermana.
—Mi papá tiene gafas.
—Mi hermano se llama Sergio.
—Mi papá me llevaba en el trineo.



   
This is Julia´s family.                                                              Esta es mi familia

Al día siguiente, esas mismas fotos aparecieron cortadas en dos pedazos y los peques se enfadaron un poco. Estaban todas mezcladas y en un ejercicio de discriminación visual tenían que encontrar las dos partes y juntarlas. Lo peor fue que al tercer día, estaban cortadas en cuatro pedazos, y ese día sí que se enfadaron de verdad. "¿Quién ha roto nuestras fotos?", preguntaban una y otra vez y con cara de pocos amigos. Esta vez les resultó más complicado encontrar las cuatro partes. Después intentaron unirlas a modo de puzzle, pero resultó una operación compleja, y quedamos en que yo las arreglaría "con pegamento".

Me falta mi mamá... yo no encuentro a mi papá


Como en todos los centros de interés también esta vez leímos cuentos sobre el tema.
Uno era la historia de Tento, un perrito miedoso que todas las noches antes de acostarse le entraba miedo de que hubiera alguien escondido debajo de la cama, o dentro del armario, o detrás de las cortinas. Hasta que llegaba su enorme papá, le tranquilizaba, le leía un cuento…y el miedo se esfumaba. Esta historia nos dio pie para hablar del miedo, otra emoción que estamos aprendiendo a distinguir y ponerle nombre. Y nos muestra también el carácter protector que para los peques tiene la figura paterna.


Tento, el perro miedoso
Junto a papá el miedo desaparece

El otro cuento es “Papá, por favor, consígueme la luna”, de Eric Carle. Aquí la protagonista es Mónica, una niña que quería jugar con la luna, pero por más que se estiraba no conseguía alcanzarla. Así que le pidió a su papá que se la bajase. El papá trajo una escalera larguísima y trepó hasta llegar a ella, pero era demasiado grande. Entonces la luna prometió que cada noche se haría más pequeña, hasta que el papá pudo cogerla y llevársela a Mónica. La niña jugó y jugó con la luna, pero esta seguía haciéndose cada vez más pequeña, hasta que desapareció.
En realidad esta historia nos ilustra muy bien acerca de cómo los peques ven a sus papás, como unos superhéroes que lo pueden conseguir todo…hasta la luna.



Estos dos cuentos los elegí también porque abundan en los conceptos noche-día, que ya habíamos visto en semanas anteriores. Y porque me dan pie para realizar una preciosa actividad de expresión artística. Pero será la próxima semana.


Y, por supuesto, hicimos un regalo para los papás. Consistió en un coche de cartulina, con la cara de los peques como conductores. Ellos se esmeraron mucho pintando y el resultado fue un montón de alegres cochecitos que ya se balancean juguetones colgados del retrovisor del coche de papá.



Un regalo para mi papá
Alegres coches saltarines.

Y la última actividad, que requirió la complicidad de las mamis, fue la realización de un montaje audiovisual para felicitar a los padres. Cada niño trajo algo representativo de su padre: la ropa de ir de pesca de uno, las botas de futbito de otro, este, la bufanda de aficionado del Ademar, ella la gorra de ir a cazar, también una camiseta de "Pinguinos" moteros, o la camisa preferida de papá, el taladro... y con todo ello puesto les fuimos fotografiando. Después les grabamos cantando la canción "Yo quiero ser como mi papá" y con todo este material intentamos hacer un video.

Pero sucedió que las grabaciones las habíamos hecho con el móvil en sentido vertical y al pasarlos en el ordenador se veían tumbados. ¡Vaya jaleo! Al final tuve que pedir ayuda a Berto (cronista gráfico de los eventos de la zona) que muy amablemente nos deshizo el entuerto.

El resultado fue un precioso montaje que enviamos por whatsapp a las familias. Y que sé que los papás (y las mamás) recibieron muy emocionados.

Pero como soy un poco pato con las nuevas tecnologías no he sido capaz de subirlo aquí. Así que os dejo el enlace de la canción y las fotos de los peques. Juntadlo todo e imaginad el resultado:


Mi papá trabaja con una pala.
Y el mio en el bar.




Esta es la camisa preferida de mi papá.
Y esta la camiseta del mio.

Mi papá es campeón de muay thai.
Y el mio pesca los peces más grandes.


La camiseta de mi papá motero.
Y las botas del mio futbolista.

  
Mi papá me deja su taladro.
Y a mí su gorra de cazar.

  
Mi papá es aficionado del Madrid.
Y el mio del Ademar. 



Y esta es la canción elegida y banda sonora del vídeo resultante:


   
Resumiendo, una semana muy especial, emotiva y enternecedora, dedicada a los papás.


Lucía Antolín

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