sábado, 17 de octubre de 2015

La mariposa colibrí


Normalmente, en educación las actividades no se improvisan, sino que forman parte de un proyecto más general y responden a objetivos concretos. Pero, a  veces, se dan situaciones que hay que aprovechar, porque la emoción y el entusiasmo que provocan ofrecen un potencial inusitado para el aprendizaje, y es preciso dejar a un lado la  programación y explotar lo más posible tal circunstancia. Es lo que sucedió el viernes pasado.
Mariposa colibrí

Al abrir la puerta para recibir a Jorge, se nos coló dentro una mariposa colibrí. Entre su madre y yo la capturamos, con cuidado de no dañarla y la colocamos en un tarro de cristal. No es una mariposa bonita ni que destaque especialmente por sus colores, pero más tarde, cuando  se la enseñé a los peques, el asombro que les causó fue indescriptible. Me rodearon y solo escuchaba decir, "a ver, a ver, yo quiero ver..." 
La mariposa, un poco aturdida, prisionera en su cárcel de cristal, se mantenía en el fondo del tarro, pero al agitarlo se activaba y revoloteaba en el interior, extendiendo las antenas y  la espiritrompa. Con su súbito movimiento, algunos niños se sobresaltaban y se echaban hacia atrás,  otros daban grititos de entusiasmo, estos la miraban fascinados, aquellos  pretendían tocarla y algunos más se miraban entre sí, temblorosos,  como queriendo trasmitirse entre ellos toda la emoción que en ese momento sentían.

¡Oh, vuela, qué emoción!
 Ante tanto interés decidí “ampliar”  la experiencia y saqué la lupa.  Les pregunté si sabían qué era y Leyre me arrancó unas sonrisas cuando me contestó  que una sartén, y después, que un espejo. Entonces les expliqué que la lupa sirve para ver las cosas pequeñas un poco más grandes. Abrí el tarro y la coloqué encima, a modo de tapadera, para que observasen la mariposa a través de ella. Uno a uno fueron pasando por el improvisado laboratorio. El silencio mientras observaban ponía de manifiesto la expectación que les suscitaba. Y como también querían manejar  ellos solos la lupa, con el consiguiente riesgo de retirarla de la boca del tarro y que se nos escapara la mariposa, lo que hice fue volver a taparlo y sacar otro tarro con los “bichos de reserva”. Que nadie se alarme, no tenemos un criadero de bichos, se trata de un par de grillos y dos mantis religiosa, que tengo medio disecados, esperando una ocasión como esta, para enseñárselos.  
Así se pasaron un buen rato, manejando la lupa, observando los insectos, con cuidado de no tirarlos, preguntando cómo se llaman, quien los cogió, porqué no se mueven…disfrutando de la experiencia, conociendo la naturaleza en la medida en que su mente puede procesar esta información y esta experiencia.
Y este, ¿porqué no se mueve?
Más tarde en el patio, Nachete me pidió la lupa para ver más bichos, lo que me indica que ya han comprendido la funcionalidad  del instrumento, y, sobre todo, lo que más me entusiasma, en mis peques ya se ha despertado un rudimentario espíritu científico-investigador.

Hoy de nuevo sacamos la lupa al patio, y los chiquillos buscaron insectos en el suelo y hormigas trepando por el tronco de los árboles,  observaron una pluma que encontraron debajo del pino y también un capullito del rosal. Iban de un lado para otro y con mucho entusiasmo aplicaban la lupa a cualquier cosa,  intentando descubrir vete tú a saber qué. Además, como solo tenemos una y la querían manejar todos, este hecho  sirvió para trabajar habilidades sociales como pedir por favor, dar las gracias, esperar el turno, conformarse, etc.



Insectos en el suelo

Hormigas trepando por el tronco




El capullito de una rosa


La pluma de una paloma

Alguien puede pensar que lo mejor que hubiéramos podido hacer era liberar la mariposa. Y sí que estuvo en mi mente esa posibilidad, pero decidí conservarla porque  con el frío que estaba haciendo, en el exterior no iba a durar mucho.

martes, 6 de octubre de 2015

El pollo Pepe I



En los primeros días de curso hemos contado a los peques el cuento del Pollo Pepe. Es una historia que gusta mucho a  los niños, por su sencillez y fácil comprensión, y por lo atractivo de sus ilustraciones. Se trata de  imágenes grandes y con movimiento (pop-ups ), que ocupan dos páginas,  sobre fondo plano,  de pocos colores,  muy vivos y contrastados. Pero lo que realmente les gusta es la sorpresa final del cuento, un gran desplegable en el que se compara el tamaño del pollo Pepe con su mamá la gallina. Mirad esta foto, observar sus caritas, su expresión lo dice todo.



La verdad es que este libro es un auténtico best-seller infantil, que desde que se publicó hace ya catorce años ha vendido más de un millón de ejemplares. El pollo Pepe es conocido en medio mundo, y nuestros peques no iban a ser menos. Pero como muchos papás aún no lo conocéis, aquí está. (Bueno, nosotras lo contamos con un poco más de entusiasmo).







JUSTIFICACIÓN:
Como es un personaje tan querido, lo he elegido para protagonizar los  primeros talleres, introduciendo actividades que poco a poco nos ayudarán a adquirir rutinas y ritmos de trabajo.  


OBJETIVOS:

·          Adquirir autonomía progresiva en actividades habituales.
·          Relacionarse con los demás.
·          Reconocer y expresar emociones.
·          Recrear un texto literario con actitud de disfrute.
·          Indagar en el medio físico, manipulando elementos e identificando sus características.
·          Aplicar la coordinación óculo-manual en actividades de la vida cotidiana.
·          Iniciarse progresivamente en las habilidades matemáticas.
·          Reconocer y discriminar sonidos.
·          Iniciarse en la escucha y comprensión del idioma extranjero.
·          Desarrollar la motricidad fina.

CONTENIDOS:

·          Disfrute de la escucha de cuentos y pequeñas poesías.
·          Interpretación de emociones.
·          Experimentación de sentimientos de empatía.
·          Manipulación de materiales para la expresión plástica.
·          Uso del color amarillo en actividades de expresión plástica.
·          Discriminación auditiva, sonidos que emiten el pollo y la gallina
·          Interpretación de canciones.
·          Cuantificadores básicos: Mucho-poco.
·          Iniciación al idioma extranjero, inglés.
·          Personajes de un cuento y sus características.
·          Comparación de propiedades de los objetos:  Grande-pequeño.
·          Número 1. Cantidad y grafía.
·          Manipulación de materiales continuos.
·          Actividades de clasificación.
·          Recitado de poemas, acompañando al docente.
·          Resolución de puzles sencillos



ACTIVIDADES:

·          Narración del cuento.
·          Mural gigante del Pollo Pepe.
·          Estampado de manos.
·          Resolución de puzles de dos piezas del pollo Pepe.
·          Reconocer , nombrar e imitar el sonido que emite el pollo y la gallina.
·          Semejanzas y diferencias entre el pollo Pepe y un niño.
·          Canción del pollo Pepe.
·          Escucha del cuento en ingles.
·          Motricidad fina: desgranar maíz.
·          Manipular y reconocer semillas de maíz y trigo.
·          Comparación de cantidades: mucho maíz, poco trigo.
·          Comparar tamaños: la gallina grande, el pollo pequeño.
·          Discriminar  y clasificar por colores:  Amarillo-azul.
·          Reconocer necesidades fisiológicas: hambre.
·          Actividad empática: dar de comer al pollo Pepe.


La canción les gusta mucho, ya se la saben de memoria y la cantan en cualquier ocasión. Sé que en casa también, que ya me lo habéis comentado. Ahora os toca aprenderla a vosotros, papá y mamá. Luego la cantáis todos juntos, a los peques les sorprende  que sus papás sepan las canciones de la guarde y les encanta que cantéis con ellos. Además, cantar juntos contribuye a potenciar los lazos afectivos.



El enlace que aquí os pongo corresponde a un vídeo en galego, pero la transcripción es esta:


El pollo Pepe come
mucha cebada,
por eso la barriga, 
la tiene hinchada.

Pollo Pepe,
no comas tanto,
que te pones malito,
y no das ni un salto.

El pollo Pepe come
granos de trigo,
los mete a puñados
con su gran pico.

Pollo Pepe,
no comas tanto,
que te pones malito,
y no das ni un salto.

El pollo Pepe come
mucho maíz,
y sus enormes patas
me hacen reír.

El pollo Pepe llama
a su mamá, 
viene cacareando,
qué grande está.

Pollo Pepe,
no comas tanto,
que te pones malito,
y no das ni un salto.


Por cierto, a la mamá del pollo Pepe la hemos llamado Clotilde.

En días sucesivos, a medida que realicemos el resto de actividades iré colgando la información. 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Pegamento emocional


Esta entrada la tenía escrita hace días, pero no he querido subirla porque soy consciente de que cuando un niño lo pasa mal sus padres también lo pasan mal. Ahora la situación que voy a describir se ha normalizado, pero quiero mostraros unas pautas para manejar este tipo de situaciones.

Empezaré diciendo que este periodo de adaptación que hoy doy por finalizado ha sido el mejor de todos los que hemos vivido.  No sé si por la  cuidadosa  planificación  o porqué, pero el caso es que por primera vez en nuestro centro, al comenzar el curso no ha habido ni una lágrima ni una actitud de rechazo por parte de los niños. 




jueves, 27 de agosto de 2015

Nuestro periodo de adaptación.


 La adaptación a la guardería es una situación difícil tanto para el niño como para los padres. No olvidemos que para los más peques la guarde es un lugar desconocido. Y, a veces, los sitios no familiares le crean inseguridad. Que la relación con sus iguales, tener que compartir juguetes, tiempos, atenciones, puede resultarles difícil. Que la estancia en el centro supone una separación repetida de su familia, y es inevitable que sientan cierta ansiedad. Y que los padres también  sienten angustia y, muchas veces, la sensación de que abandonan a su hijo. 
Para que esta situación  se resuelva de la forma más apropiada es preciso ayudar a unos y otros a adaptarse a la guardería de la mejor manera posible, en un proceso conocido con el nombre de periodo de adaptación. Si pincháis aquí, en  este enlace encontraréis más información.


En nuestro centro hemos diseñado muy cuidadosamente este periodo, en el que incluimos tanto actividades previas al día de comienzo como las que se realizarán después.

Las actividades anteriores al comienzo son estas:

- Visitar el Centro. Es una primera toma de contacto, que se realizó en julio. Nos visitaron  los padres y los peques, para recibir información, conocer los espacios en los  que se desenvolverán, a las educadoras y a los niños con los que serán compañeros. Los peques jugaron un buen rato, y, al final, no se querían marchar.


- Grabar un vídeo. En los últimos días del curso pasado, nos grabamos las educadoras y los peques cantando y bailando una canción muy alegre, que habla de la guardería y la  envíamos por Washap a las familias.  El objetivo es que  los niños que pasan de aula no se olviden de la guarde durante el verano, y, que los peques que empiezan curso comiencen a familiarizarse con sus nuevos amiguitos y sus educadoras. También que perciban el centro como un lugar alegre y agradable. Más adelante, en los primeros días del periodo de adaptación,  volveremos a cantar y bailar esta misma canción, disfrutando de la alegría de estar todos juntos. 

- Reunirnos una tarde las familias y los niños.  Es  lo que hemos hecho hoy. Además, los adultos nos hemos saludado efusívamente, con un par de besos, como si fuéramos amig@s de toda la vida. Se trata de que el niño nos perciba como personas de confianza de sus padres, así es más fácil que ellos confíen en nosotras y nos acepten como figura de apego secundario. La verdad es que fue una tarde estupenda, en el parque de Llanos. Los adultos conversamos, los peques jugaron entre ellos (algunos ya empezaron a marcar territorio), y yo me tomé un montón de cafés y cocacolas que me iban preparando los peques en una cafetería imaginaria (juego simbólico). Y que conste que me los cobraban. Lástima que no se nos ocurrió hacer unas fotos.

- Pediros fotos de la familia. Una vez pasadas a papel, se colocarán en el mural de la familia. Las utilizaremos sobre todo los primeros días. Se trata de teneros cerca, para su autoconsuelo, cuando comenzeis a salir y dejarlos solos a ratos..

Veamos ahora cómo serán los primeros días:

En contra de años anteriores, este año comenzaremos a última hora de la mañana, a partir de las doce y media. La razón es que los niños aún están acostumbrados al horario de sueño de verano, acostarse tarde y levantarse tarde. De esta forma, seguirán disfrutando un poco más de las horas de sueño matinales, y  mientras, se van adaptando gradualmente al nuevo horario. Aunque lo ideal es que hayan empezado con el cambio de horario unas semanas antes, entiendo que estamos de vacaciones y nos dé un poco de pereza.

Otro cambio es permanecer en el patio, en lugar del aula. Así, no tendrán  sensación de encierro, sino de que están en un parque diferente. Esto también nos permitirá  disponer de más espacio para realizar juegos todos juntos, educadoras, papás y niños. Volveremos a jugar al osito dormilón y a “lobo que estás haciendo”. Y por supuesto bailaremos y cantaremos “Me gusta la guardería”. Así que ya sabéis, id ensayando los pasos de baile.

Los primeros días no les pondremos el baby, ni nosotras vestiremos los nuestros.





Y ahora os detallo el horario:

Martes, día 1. De 12:30 a 13:30. Estaremos en el patio. No hace falta que vengáis cargadas con todo el material. Traed la botellita del agua, pañal y toallitas y el chupete (si lo usan). Estos primeros días, si se hace necesario, aún les cambiareis el pañal vosotras. A ellos no les gusta que “les hurgen” personas en las que aún tienen poca confianza. Y ya lo  sabéis, jugaremos todos juntos, les encanta.
Es bueno que cada día le ayudéis a contarle a papá, o la abuela, o quien sea, las cosas que hizo y que vio por la mañana en el centro, el nombre de sus nuevos amiguitos, sus educadoras y cuanto se os ocurra. 

Miercoles, día 2.  De 12 a 13:30. Este día, si es posible,  empezareis a quedaros al margen de sus juegos. Simplemente estaréis ahí, como su base segura, mirándoles y animándoles, y acudiendo si les veis en caso de apuro. Si os reclaman, de vez en cuando accedéis a sus peticiones, pero intentad manteneros al margen la mayor  parte del tiempo. Se trata de que exploren y jueguen alejándose cada vez más de vosotras, confiando en sus propias posibilidades, tomando posesión del espacio y los materiales, teniendo en cuenta a sus compañeros.




Jueves, día 3. De 11:30 a 13:30. La novedad es que os mandaremos salir de forma escalonada, pero solo cinco minutos.
La forma de hacerlo es decirle al niño que vais a comprar pan, o lo que se os ocurra, pero no podéis ausentaros sin decírselo. “Me voy a comprar pan, tesoro,  pero vuelvo muy rápido. Te vas a quedar con Lucía, (o con Vanesa) hasta que yo regrese”. Le dais un besito, os dais media vuelta y os marcháis, aunque él os reclame. Así, le estaréis explicando que os vais, le comunicáis que durante un rato no  estaréis y que luego vais a volver.  Vuestro peque, es posible que se quede llorando, porque él se quiere ir con vosotras al lugar que sea, pero no pudiendo ser, al menos tiene la información.  De lo contrario, si os vais sin despediros, ellos tendrán sensación de abandono por parte de la persona que más quieren, su mami, y en jornadas sucesivas se mostrarán desconfiados y se aferrarán a vosotras porque saben por experiencia que es posible que  desaparezcáis en cualquier momento.

Nosotras, Vane o yo, le dedicaremos nuestra atención en ese momento, para que sienta que hay una figura de referencia  (ver  aquí "El periodo de adaptación y la educadora") que le va a cuidar ese ratito en que estáis separados y una base segura a la que acudir si siente cualquier tipo de amenaza (un  tropezón con otro niño, un juguete que le quitan, una caída, etc.), y para calmarlo si llora o entonarlo si se muestra muy enfadado. A estas alturas ya no somos personas desconocidas para ellos, y es más fácil  que nos acepten. Es importante que tengan el chupete habitual (más tarde ya traeréis uno para la guarde, pero estos días tiene que ser el de casa) y un objeto de transición, que suele ser su mantita o su muñeco preferido en casa, para abrazarse a él. 




También observaremos las reacciones del niño  y eso nos ayudará a decidir las actuaciones en los días siguientes.

Al volver con ellos tenéis que traer en la mano el pan o aquello que supuestamente vais a comprar y enseñárselo, se trata de dar veracidad a vuestra ausencia y de que el peque comprenda que, aunque os separéis un momento es por alguna razón, pero siempre vais a volver. 

Viernes, día 4. De 11:30 a 13:30 Dependiendo de las observaciones realizadas el día anterior, este día ampliaremos o no la duración de la separación.  Aquí es donde empieza la auténtica personalización para cada niño, según  sus características y sus reacciones. Es posible que la mamá de alguno ya pueda ausentarse diez minutos y la de otros siga con los cinco. Hay que ser comprensivos y respetuosos con las emociones y los tiempos de cada uno. Lo que decimos siempre, “cada niño es un mundo”.
Es posible también, que estos días, durante la tarde, quieran estar con vosotras  más tiempo de lo habitual o pidan mayor contacto físico, más abrazos, más besos. Realmente, lo que quieren son demostraciones de que le seguís queriendo aunque a veces le dejéis con otras personas. Jugad con ellos y abrazadles cuanto quieran.

Lunes, día 7. De 11:30 a 13:30.  Mantenemos el horario. Es frecuente que después de un fin de semana este día les cueste más la entrada, o que simplemente, alguno no quiera venir. Es normal, han pasado dos días  en casa, con papá y con mamá, con las personas que más le quieren y mejor le comprenden, y con las que se siente más seguro. Si es posible, tratarán de que se repita también el lunes. Yo desde luego, lo haría. Y, reconocedlo,  vosotros,  si pudierais, también.
Seguiremos pidiendo que os ausentéis el tiempo que nosotras estimemos oportuno. A la hora de la salida ya empezarán a  realizar alguna de las rutinas habituales, como lavarse las manos con nuestra ayuda y hacer el trenecito para desplazarnos. 
Para los peques del año pasado, este día  alcanzarán la jornada completa si ya lo necesitáis, incluido el servicio de comedor.

Martes, día 8. De 11 a 13:15.  Lo mismo, pasáis al aula con ellos y ya os mandaremos salir a cada una el tiempo que veamos conveniente.

Miércoles, día 9. De 10:30 a 13:15.  Igual.

Jueves, día 10. De 10 a 13:15. Este día ya alcanzamos el horario habitual y trataremos de recibirlos a la entrada, sin necesidad de que vosotros paséis a la guarde. Ellos intentarán que entréis, entonces les explicaremos que "hoy mamá espera fuera". Ya veremos lo que pasa y os comentaremos sus reacciones.

Viernes, día 11. De 10 a 13:15.   Igual que el día anterior. 
Las familias  que hayan solicitado otros horarios, ya pueden disponer del tiempo que necesiten.

Esperamos que para este día se haya completado el periodo de adaptación con éxito, pero si en algún caso no es así, se seguirá tratando de manera individualizada. 






domingo, 23 de agosto de 2015

El periodo de adaptación y la educadora


Por fin encuentro un hueco para hablar del periodo de adaptación, pero previamente quiero que conozcáis cómo se desarrollan las primeras relaciones socio-emocionales del niño, para entender mejor algunos conceptos como apego, figura de apego y base segura. Vamos a empezar por el principio. 

Cuando un niño nace es un ser totalmente vulnerable que presenta tres necesidades básicas: alimentación, cuidado físico y atención. Esta atención se refiere a la interacción especial que se establece con el cuidador principal,  generalmente la madre, se refiere a la afectividad, el lenguaje, la comunicación emocional,  el sostenimiento, la relación corporal mediante el tacto, la mostración de objetos, etc. Así, se establece un vínculo especial que será el primero para el niño y que será la base de su desarrollo posterior, sobre todo a nivel emocional y de la propia identidad. A esta relación tan especial es lo que se conoce como “apego”, y,  aunque nos parezca raro, no siempre se produce el apego seguro, que es el modelo ideal.  (También existe el apego ansioso ambivalente,  el evitativo,  el desorganizado; en general dañinos para la formación de la personalidad)
Jhon Bowlby, uno de los primeros investigadores de este tema, consideró esencial para la salud mental de las personas, que el bebé y el niño pequeño experimenten esta relación cálida, íntima y continuada con la madre o cuidador principal, que se constituye así en la  “figura de apego”.  

La otra función de la figura de apego es actuar como “base segura”, es decir, trasmitirle seguridad, contenerlo emocionalmente, enseñarle a solucionar sus pequeños conflictos, etc., hasta que pueda hacerlo él solo. Esta base segura permite al niño alejarse de ella poco a poco, jugar, explorar su entorno, etc.,  porque sabe que en caso de apuro (una caída, un susto, un niño que quiere su juguete, etc.) su mamá, su base segura, estará ahí para ayudarlo. Resumiendo,  si el niño  se siente seguro, es un niño que explora. Y esta capacidad de explorar es la base del aprendizaje.

 A medida que el niño va evolucionando, aparecerán las figuras de apego secundario, el padre, los abuelos, los hermanos…y cuando el niño entra en la escuela, en este caso la guardería, su cuidador.

Pues bien, en el periodo de adaptación se trata, fundamentalmente, de que, de una forma gradual, el niño acepte a su educadora como una nueva  “figura de apego y base segura”, creando un nuevo vínculo emocional que le proporcione la  certidumbre y confianza necesarias  para sentirse bien en este nuevo escenario. 



martes, 18 de agosto de 2015

Estrenamos curso

A primeros de septiembre, coincidiendo con el inicio del curso escolar en escuelas, guarderías  y centros de Educación Infantil, los medios de comunicación suelen ofrecernos imágenes de niños llorando desconsolados en su primer día de cole. 
Son imágenes que siempre me han impactado, precisamente por lo que reflejan: niños asustados, que se sienten abandonados por su mamá/papá, porque no entienden porqué  les ha dejado allí, con unos adultos a los que apenas conocen y con otros niños igualmente atemorizados y desconsolados, que no admiten ni las palabras ni las caricias con las que las educadoras tratan de calmarlos. 

Eso, por no hablar de la otra parte, la angustia con la que padres y madres se van a trabajar, después de ver el trauma de sus peques.

Como algunos ya conocéis, en nuestro centro estamos implementando un Programa de Inteligencia Emocional. Dentro de ese programa, una de las partes más importantes es el periodo de adaptación. Dependiendo de cómo se desarrolle esta adaptación, el niño, en lo sucesivo, percibirá la guardería como un entorno hostil, en el que no le queda más remedio que estar, aunque a disgusto;  o bien como un espacio agradable,  donde crecer y cada día ser feliz. 

El curso comienza el día 1 de septiembre, martes. Durante las casi dos semanas que faltan, trataré de ir subiendo información que os ayude a comprender mejor lo que es el periodo de adaptación y nos haga más fácil a todos, educadoras, papás y, sobre todo, niños, la superación de esta etapa.

Bueno, de hecho ya hemos comenzado con alguna actividad. En julio los peques y las mamás  visitasteis  el centro, en una primera toma de contacto. Algunas me estáis comentando que los niños se acuerdan de las cosas que allí vieron, el tobogán, las pelotas, los coches, etc. Y eso ya es un punto positivo.




Además, estos días os he enviado al grupo de Washap el vídeo con la canción "Me gusta la guardería", en el que hemos grabado a algunos de los niños y niñas que continúan curso, junto con nosotras, las educadoras, cantando, bailando y presentándose  a sus futuros compañeros de aula.  
La letra de la canción es esta:


Me gusta la guardería, 
allí están Vane y Lucía,
Manuela, también Samira,
Jorge y Valería.


Si vienes a la guarde
harás amigos nuevos, 
jugando aprenderás,
qué bien lo vamos a pasar,
¡Ya verás!

Ponédsela muchas veces, porque será la canción que más vamos a utilizar los primeros días del nuevo curso. 


martes, 28 de julio de 2015

Final de curso


A principios de mes, en el trascurso de unas jornadas formativas que participé, alguien me dijo que cuando les hablaba de mi trabajo se me iluminaba la mirada. Como yo no me veo, no puedo certificar tal afirmación, pero sí puedo decir que lo que siento que se me ilumina es el alma. Porque contribuir  a que la mente de un niño se abra al mundo es un honor que muy pocos pueden disfrutar, al mismo tiempo que una responsabilidad abrumadora.  Porque aprender con todos y cada uno de ellos, es una oportunidad única que no se encuentra en ningún manual, ni te enseñan en la carrera.

Aprender, sí. Cada día y de cada situación.

viernes, 17 de julio de 2015

Los rincones de juego y actividad

A lo largo de estos tres meses de andadura del blog, he recogido las actividades englobadas dentro de centros de interés específicos: la primavera, Semana Santa, los pájaros, etc. 
Sin embargo, es preciso dejar claro que no toda la actividad que se realiza en el centro es actividad dirigida. Los peques necesitan libertad para elegir realizar aquellos juegos y actividades que mejor respondan a sus intereses. Todos los días se les  da   la posibilidad de elegir lo que quieren hacer entre varias actividades.  Para ello hemos creado los rincones, espacios de actividad específicos, una metodología que pretende dar respuesta a las necesidades de cada niña y de cada niño. Si pincháis aquí, la presentación que os enlazo, explica de forma clara y sencilla en qué consiste.  




Los rincones que hemos habilitado son:

1-La alfombra, en principio es un lugar de encuentro, el primero que se utiliza cada mañana y de forma colectiva, para las asambleas, los saludos, las canciones, etc. Es un rincón muy versátil,que, más tarde,  según la actividad elegida se puede trasformar en:


Rincón de lectura y de los cuentos. Unas veces toca mirar los libros, otras escuchar cuentos o incluso  contarle ellos un cuento a los compañeros.







Rincón de puzles y encajes





Rincón  de manipulación y construcciones








Rincón  de relajación





Rincón de la música: 








2- Las  mesas. Aquí las actividades también son de lo más variadas, y según lo que los peques elijan puede ser:

Rincón para manipulación




Rincón de "escritura" y garabateo, dibujo, pintura y expresión artística, 









Taller de cocina y celebración de cumpleaños





Rincón de los experimentos y descubrimientos






3- Zona de juego simbólico, importantísimo para el desarrollo emocional y social.

- La casita, para jugar a cocinar, a ser papá y mamá, a cuidar de los bebés...










- El taller




- El médico





Otros rincones especiales son la zona del espejo, donde les gusta mirarse, descubrir su imagen y acicalarse como los mayores





Rincón de las estaciones, en el que tratamos de recrear las características de cada estación









Rincón de los objetos naturales, porque los niños necesitan experiencias sensoriales auténticas y no las de los juguetes y objetos de plástico






Rincón del ordenador, tanto para aprender a manejarlo como herramienta de aprendizaje. Pinchad aquí para conocer cómo trabajamos en este ríncón 

 




Habitualmente, se deja que los niños escojan el rincón donde quieren estar y nosotras tenemos que observar cómo es el juego y la actividad que se produce, pues eso nos da mucha información del niño, tanto a nivel cognitivo como afectivo, motriz, etc. También aporta valiosa información del tipo de inteligencia que predomina en cada niño, (Teoría de las Inteligencias Múltiples. Howard Gadner), información que se utiliza para diseñar actividades encaminadas a potenciar aquellas áreas y habilidades en las que se es menos diestro




Además, contamos con otros espacios para la actividad motriz gruesa, espacios que son muy utilizados como zona de recreo sobre todo cuando el mal tiempo no nos permite salir al patio.
Zona de pelotas, espaldera, cuerdas de braqueo y módulos de foam,















Pista para circular, con flechas que marcan el sentido de la marcha, para que los peques correteen libremente con coches y motos





Toboganes y túneles

Como veis, la distribución del espacio está en función de los objetivos que se quieren conseguir, el principal de ellos, que nuestros peques sean felices